Elon Musk ha confirmado el fin de la producción de ambos modelos, así cómo los planes a futuro que tiene para la marca y nuevos negocios.
Tesla hoy es un gigante de la industria automotriz, una historia que comenzó con el Roadster en 2008, pero que tuvo su gran expansión cuando el Model S llegó a las calles en 2012. Unos años después (2015) la marca lanzó al Model X, un SUV con unas peculiares puertas traseras estilo alas de gaviota. Dichos productos se volvieron los estandartes de Tesla, sin embargo, tras 14 y 10 años de historia respectivamente, están por llegar a su fin.

El propio Elon Musk, CEO de la empresa ha confirmado que la producción de ambos autos terminará durante el siguiente cuarto de 2026, es decir, entre abril y junio. El lugar que ambos modelos utilizan en la planta donde se producían no será usado para nuevas generaciones, pues ambos proyectos están ya cancelados, en su lugar, Tesla fabricará robots humanoides.
Dicho robot se trata de Optimus, un desarrollo con forma humanoide que tendrá la tarea de facilitar la vida de quienes adquieran uno. En teoría podrá desarrollar tareas de mantenimiento del hogar, cargar y transportar cosas pesadas entre muchas otras. Musk apunta a que cada robot tendrá un costo de $20,000 dólares, es decir, unos $342,600 pesos mexicanos acorde al tipo de cambio de hoy.
A largo plazo, Musk espera que las líneas de producción donde aún se fabrican las últimas unidades del Model S y Model X puedan ensamblar al menos 1 millón de robots Optimus al año.

La razón para no tener nuevas generaciones de ambos modelos se centran en las bajas ventas del Model S y X, mismos que tras 14 y 12 años respectivamente sin cambios realmente fuertes, perdieron fuerza ante otros rivales tanto de marcas tradicionales, pero especialmente, ante las marcas chinas en diferentes mercados.
Además Tesla se enfocará en otros productos cómo los Model 3 y Model Y, pues esos vehículos más accesibles son los que realmente llenan las arcas de Tesla al colocar millones de unidades en todo el mundo. Finalmente, otro factor que intervino en el fin de los productos más grandes de la marca es el nuevo camino hacia la automatización que perseguirá Tesla, pues están invirtiendo fuertemente en el desarrollo del Robotaxi, que ni siquiera llevará un volante.

Otros productos cómo el Tesla Roadster y el tracto camión Tesla Semi, aparentemente aún siguen en pie y en desarrollo, por lo que al menos en el futuro a corto y mediano plazo, la rama automotriz de la marca no quedará tan vacia.





