Tras años de retrasos, Tesla por fin mostró la versión definitiva del Roadster con una demostración que parecía sacada de una película. Las promesas son enormes, pero no todas tienen garantizado llegar a la calle.
Un auto que salta sobre un tractocamión

Pocas presentaciones en la historia reciente de la industria han generado tanto ruido como la del nuevo Tesla Roadster. En las instalaciones de pruebas de SpaceX en McGregor, Texas, el deportivo eléctrico se elevó del suelo, pasó por encima de varios autos e incluso de un tractocamión, y controló su movimiento mientras estaba en el aire.
El secreto está en un sistema de propulsores alimentado por tanques de gas a presión con capacidad de hasta 600 litros. Estos propulsores expulsan el gas en distintas direcciones, lo que permite al auto levantarse y orientarse durante el vuelo.

La autonomía de este sistema, sin embargo, es muy corta. Según lo reportado, los tanques se agotan en apenas seis segundos y su recarga requiere una estación especial que puede tardar hasta 30 minutos en llenarlos.
¿Qué versiones tendrá el Tesla Roadster?

La gama se compone de tres configuraciones, y cada una agrega más tecnología que la anterior:
- Performance: es la base del modelo. Ofrece dos asientos, aerodinámica activa y un sistema de succión que mejora el agarre al pavimento. No utiliza propulsores.
- Thrust: mantiene los dos asientos e incorpora propulsores de gas frío en la parte trasera para mejorar la aceleración.
- Rocket: es la más radical. Tiene un solo asiento y suma propulsores distribuidos por toda la carrocería, con los que puede despegar y girar en el aire.
En realidad, Thrust y Rocket funcionan como paquetes que se añaden a la versión Performance. Hasta ahora, la mayor parte de los detalles técnicos se ha centrado en la configuración más extrema.
Las cifras que promete Tesla

En aceleración, el Tesla Roadster apunta a romper todas las referencias actuales. De 0 a 96 km/h (0-60 mph), la marca asegura menos de 1.6 segundos para la Performance, menos de 0.9 segundos para la Thrust y menos de 0.59 segundos para la Rocket. Los propulsores explican los tiempos de las dos versiones superiores.
En potencia, Tesla habla de variantes de hasta 1,341 hp con 1,033 lb-pie de torque, mientras que la opción de entrada se quedaría en 1,073 hp y 885 lb-pie. Toda esa fuerza saldría de dos motores eléctricos montados en el eje trasero, por lo que el Roadster sería de tracción trasera.
La velocidad máxima de la versión Rocket superaría los 370 km/h (230 mph), y la autonomía de todo el modelo rebasaría los 480 km (300 millas).
Ligero, conectado por cable y pegado al suelo

Uno de los datos que más sorprende es el peso: Tesla promete que el Roadster pesará menos de 1,700 kg, una cifra baja para un eléctrico, considerando lo pesadas que suelen ser las baterías. Para alimentarlo, la marca usará celdas de nueva generación tipo 4680 con un sistema de refrigeración avanzado que busca mantener el rendimiento estable en todo momento.
El auto también recurrirá a dirección y frenos por cable, sin una unión mecánica directa entre el volante, los pedales y las ruedas. A esto se suman ventiladores que generan succión contra el suelo para producir carga aerodinámica, aun cuando la forma de la carrocería no esté diseñada para generarla por sí sola.
Una espera de casi nueve años

El espectáculo llega después de una larga lista de retrasos. Tesla mostró por primera vez esta segunda generación del Roadster en noviembre de 2017 y prometió entregas para 2020. La marca incluso aceptó apartados, pero su presentación definitiva se pospuso al menos cinco veces y el auto todavía no está a la venta.
Precio, fecha de llegada y vacíos legales

Tesla aún no revela los precios finales, aunque en Estados Unidos ya recibe depósitos de 50,000 dólares para reservar la versión Performance y de 250,000 dólares para la Thrust. La Rocket solo se ofrecerá por invitación. La meta de la compañía es iniciar la producción en 2028.
El mayor signo de interrogación está en la parte legal. Un auto capaz de despegar, con semejante potencia, plantea retos regulatorios que no tienen una respuesta clara. La propia Tesla reconoce que la versión Rocket no cuenta con aprobación para circular en vías públicas. A esto se suma que varias de sus tecnologías todavía necesitan madurar antes de que el Roadster pueda cumplir todo lo que mostró en el escenario.





