Hyundai Elantra Híbrido, review: más de 20 km/l sin esfuerzo y más de $100,000 más accesible que antes

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Pusimos a prueba a la versión más eficiente del Elantra en México.

El Hyundai Elantra Híbrido ahora parte desde $563,300 pesos, lo que es poco más de $108,000 pesos más accesible que antes. Sin esfuerzo te puede dar más de 20 km/l, el espacio abunda y la gestión del sistema eléctrico me parece sobresaliente. Sin embargo, también tiene sus áreas de oportunidad en el apartado de equipo. Acompañame a conocerlo.

Décadas de desarrollo en trenes motrices híbridos

La tecnología híbrida no es cosa nueva para Hyundai, pues incluso más de dos décadas antes de su entrada a México, la empresa coreana ya experimentaba con esa tecnología. 

Todo inició con el Hyundai FGV-1 o First Green Vehicle-1. Un Accent híbrido que funcionaba cómo una muestra de lo que el futuro podría ofrecer. Si avanzamos 30 años, llegaremos a autos cómo este Elantra y no solo eso. Hyundai también se volvió uno de los principales impulsores de la movilidad eléctrica, pero sin olvidarse de escalones intermedios para todo tipo de clientes y necesidades. Analicémoslo por partes.

En México el Hyundai Elantra Híbrido se presenta en dos versiones para 2026. Una llamada GLS y otra llamada GLS Premium. 

En diseño el Elantra que tenemos disponible ahora lleva esta nueva imagen con un frente algo más cuadrado y que se estrenó en la actualización de medio ciclo generacional en 2024. A pesar de ello,  aún carga líneas de carácter y detalles de diseño que realmente le dan una imagen algo más extrovertida de lo normal para este segmento. Por cierto, el nombre de este lenguaje de diseño es el de “Diseño Paramétrico”. 

De que tiene personalidad, tiene personalidad; y entiendo perfecto que habrá quienes amen que se vea distinto, pero también que habrá otros que no terminen de comprenderlo. Personalmente, me gusta la propuesta,  pero en este modelo híbrido hay detalles cómo los rines que son algo pequeños con un tamaño de 16”, en un solo tono y con llantas con paredes muy altas que me parecen que desentonan un poco con el resto del auto. 

A pesar de lo anterior, el sacrificar en imagen le da ventajas en otros lados. Por un lado permite llevar llantas pensadas en la baja resistencia al rodamiento que pueden ser un factor fuerte en obtener mejores consumos.

A nivel equipo tenemos faros y calaveras LED, estos rines de los que te hablé, espejos con ajuste eléctrico y una ligera dosis de cromo en algunas zonas solo para acentuar detalles.

Las diferencias entre ambos modelos se centran en los faros, este sí cuenta con faros de proyección y calaveras LED. El GLS común lleva faros LED sin proyectores y calaveras de halógeno con detalles mínimos en LED.

Aprovechando el espacio interior al máximo

Por dentro tenemos  un diseño que se enfoca primero en el conductor. Pues si te das cuenta sus formas hacen que los controles, pantallas y más estén apuntando hacia quien tiene el mando en el auto. Incluso hay una especie de barrera que busca marcar más esa separación en la consola central.

En calidad de materiales me parece que estamos bien, hay un buen balance entre materiales duros y otros suaves. Con contrastes ligeros y todo colocado en su lugar. Vaya, no luce extravagante, pero tampoco sumamente sencillo.

A nivel equipo tenemos dos pantallas de 10.25” para cuadro de instrumentos y sistema de infoentretenimiento que por cierto es compatible con CarPlay y Android Auto de forma inalámbrica y que se complementa con un sistema de audio de 6 bocinas decente, pero no destacable.

Otros elementos a mencionar son el aire acondicionado automático de doble zona que afortunadamente aún cuenta con controles físicos, cargador inalámbrico para celular, selector de modos de manejo, freno de estacionamiento eléctrico con sistema auto hold, encendido por botón y puertos USB de tipo C. Equipo esencial  para lo que sea que necesites hacer en tu día. 

Ahora las diferencias entre GLS y GLS Premium se centran en que el Premium lleva asientos en piel sintética y no estos en tela. Ambos tienen solo ajuste manual. Otro detalle es que el GLS común lleva un cuadro de instrumentos análogo con pantalla de 4.2” a color, en vez de este cuadro totalmente digital y que el Premium sí lleva espejo retrovisor electrocrómico. 

A nivel seguridad ambos llevan 6 bolsas de aire, frenos ABS, control electrónico de estabilidad, cámara de reversa, monitoreo de presión en las llantas, mantenimiento de carril, control de velocidad crucero adaptativo y freno autónomo de emergencia. Las diferencias se centran en que el GLS Premium tiene sensores de proximidad delanteros y traseros, así cómo frente autónomo de emergencia con el extra de freno en giro.

El espacio interior está muy bien logrado especialmente al hablar de la parte trasera y cajuela, misma que tiene una capacidad de 474 litros. Sin embargo, al frente en los espacios de las puertas, las cosas están ligeramente limitadas.

Gran gestión del sistema eléctrico

Los sedanes híbridos cada vez cobran más relevancia y el Elantra en el apartado de manejo y eficiencia realmente me sorprendió para bien. Primero hablemos de qué lo compone.

Bajo el cofre lleva un motor atmosférico de cuatro cilindros y 1.6 litros que por su cuenta genera 105 hp y 108 lb-pie de par. Este motor se complementa con un motor eléctrico que suma 42.9 hp y 125 lb-pie de par que a su vez se alimenta de una batería de 1.32 kWh. Para que cuando ambos trabajan en conjunto entreguen hasta 139 hp.

Por cierto el motor a combustión gestiona su poder a través de una caja automática de doble embrague de seis cambios, prácticamente el mismo tren motriz que lleva la Kia Niro para darnos una idea.

En la aplicación hay un par de cosas que quiero destacar. En primer lugar la gestión del sistema eléctrico. Pues el auto es muy capaz de regenerar carga bajo frenado y con inercia cuando solo dejamos de acelerar y lo dejamos moverse con el impulso que ya llevaba. 

Además al tener una batería de buen tamaño para un híbrido, te permite ser un poco más libre con el acelerador, es decir, puedes ponerle un poco más de presión sin necesidad de activar rápidamente el motor a combustión para apoyarlo. Y si tu ruta no tiene mucho tráfico, puede durar varios kilómetros sin usar una sola gota de gasolina. 

Otro punto a destacar es el manejo. Sumamente cómodo, una suspensión y control que transmite confianza, pero que además es súper sedosa. Sí hay balanceo de carrocería y claramente no es un auto de sensaciones deportivas. Pero, sí que es fácil de entender, de dirigir y hasta predecir cómo va a reaccionar. Por ese lado quien busque mucha comodidad la tendrá y tranquilidad, la tendrá.

La transición entre freno regenerativo y físico no es mala, la dirección es cómoda para ciudad, sin pecar de extra suavidad o falta de precisión y el aislamiento de sonido no está mal. 

Ahora de lo que no fui tan fan es de parte de la visibilidad, pues los espejos laterales me parecen muy delgados y por la caída tan estilizada que tiene la parte trasera, se limita un poco lo que ves por el retrovisor. 

El otro punto es la transmisión que aunque trabaja bien cuando tiene qué hacerlo, puede limitar un poco la eficiencia a comparación de una e-CVT que está totalmente optimizada para  autos híbridos. Así cómo el hecho que al ser una doble embrague debe tener cuidados y mantenimientos más estrictos. Pues son algo más complejas y caras de reparar si algo sale mal. 

El consumo que estuve marcando rondó entre los 21 y 23 km/l sin realmente hacer mucho esfuerzo para lograr tales resultados.

¿Vale la pena?

A nivel eficiencia, manejo, el abundante espacio y comodidad que puede ofrecer este auto, me hace decir que es sumamente recomendable, un auto muy bien ejecutado en esos apartados y de una marca que ha demostrado ser capaz en todo aspecto.

Sin embargo, aún con una versión aún más accesible con un reducción de precio de 108,500 pesos y una variante GLS Premium casi 40,000 pesos más accesible que antes, ahora de 634,900 pesos, el balance entre lo que pagas y te llevas sigue sin ser el mejor del segmento. 

Ojo, ahora me hace muchísimo más sentido que antes y creo que lo vale al tener precios más cercanos a su competencia directa, pero aún sigue algo por encima de los mismos. Prius va de $506,700 a $580,900. Mientras que el Corolla cuesta $504,700. O bien hay un BYD King híbrido enchufable por $499,800.

Los japoneses pierden en espacio y mucho, pero ganan en balance de precio y en asistencias avanzadas, al menos en el Prius tope de gama. Mientras que el BYD King puede ganar en eficiencia, solo si tienes cargador en casa y en conectividad, pierde en que no lleva ni una sola asistencia avanzada a la conducción. Respecto al Honda Civic Híbrido, creo que es un gran auto y un gran híbrido, pero su precio lo aleja muchísimo de cualquiera de los ya mencionados. ¿Tú con cuál te quedas?

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