Viajamos a Baja California Norte para conocer y manejar esta nueva variante que la marca trae a México.
Honda tiene una gran historia con los autos híbridos tanto a nivel global cómo en México, pues de hecho, fueron ellos los primeros en traer un producto de ese estilo a nuestro mercado con el Honda Civic. Algunas décadas después, la marca japonesa está expandiendo su alineación de híbridos y justamente fortalece la oferta dela Honda CR-V, su camioneta compacta por excelencia y una de las más vendidas de todo el mundo. Así es su nueva variante.
Diferencias e imagen tradicional

Primero que nada debes de saber que para el modelo 2026 la marca hizo un ajuste de gama, en el que ahora la versión híbrida cuenta con dos variantes, una llamada Touring y otra bajo el nombre de Sport Touring. A grandes rasgos los cambios más notorios están en su mecánica donde la variante Sport Touring suma un sistema de tracción AWD.
Por fuera su diseño no cambia, con una apariencia con personalidad y aunque de trazos simples, fácilmente identificable cómo un Honda. Otro de los ligeros rasgos que marcan la diferencia es que el modelo Sport Touring cuenta con manijas de puertas pintadas en color negro brillante, mientras que el Touring las lleva al color de la carrocería. Además, hay una calca en el medallón trasero con la leyenda “AWD”.

Fuera de ello cuenta con faros y calaveras LED, rines de 19” en color negro, rieles en el techo, quemacocos y los emblemas “Hybrid” en la parte trasera. Mantiene su tamaño de 4.7 metros de largo siendo uno de los C-SUV más amplios de su categoría.
Interior amplio, cómodo y bien resuelto

Al igual que antes la Honda CR-V mantiene un estilo minimalista, con botones físicos para todos los elementos en los que es necesario tenerlos, materiales suaves donde se debe y una percepción de calidad digna de la marca. Al hablar de equipo, al basarse sobre la versión tope de gama, lo tiene todo.
Desde una pantalla central compatible con Apple CarPlay y Android Auto de forma inalámbrica, hasta un sistema de audio Bose, doble zona de aire acondicionado, asientos con ajuste eléctrico más memoria para el conductor, freno de estacionamiento electrónico, muchos espacios para guardar nuestras pertenencias en el interior, cuadro de instrumentos parcialmente digital, entre otros.

En seguridad, ahora toda la gama lleva la suite de Honda Sensing con freno autónomo de emergencia, mantenimiento de carril, monitor de punto ciego, control de velocidad crucero adaptativo, cámara de reversa, entre muchas otras.
Cabe destacar que cuenta con Honda Lane Watch a pesar de que tenga el monitor de punto ciego. Sin embargo, por precio y novedad en el segmento, me parecería más conveniente añadir cámaras de mejor definición y una visión 360°.
Cómo ya era de esperarse también cuenta con 10 bolsas de aire, la mayor cantidad que se ofrece dentro de este segmento.
Capacidad mezclada con eficiencia

En varias ocasiones he tenido la oportunidad de manejar la CR-V de esta generación, en ocasiones en variantes solo a combustión y en otras la variante híbrida. Desde entonces me he sorprendido con la versión de solo tracción delantera pues sin esfuerzo logré consumos que rondaban los 17 km/l a 20 km/l.
En la variante AWD o Sport Touring, aunque tengamos la misma mecánica, el peso extra del sistema de tracción y la fricción que genera el diferencial extra puede mermar un poco el consumo, pues a diferencia de otros híbridos, su tracción trasera sí lleva una conexión física desde la transmisión. Otros SUV AWD híbridos llevan una tracción e-AWD, lo que significa que el motor eléctrico se monta en el eje trasero y solo actúa cuando es necesario.

Por un lado esa configuración permite mejor eficiencia, pero sacrifica en una verdadera capacidad AWD donde a veces el manejo se siente artificial o no tan bien integrado. A pesar de que CR-V sí tenga una conexión física cómo sucedería en una Subaru Forester, tampoco hay opción de tener modos de manejo más especializados para superficies de menor adherencia.
Su enfoque va más a la seguridad y control en carretera y pavimento mojado antes que pensar en la aventura.

Mecánicamente ofrece un motor atmosférico de cuatro cilindros y 2.0 litros que se apoya de un motor eléctrico que cuando trabajan en conjunto pueden generar 204 hp y 247 lb-pie de par. El poder se administra con una caja e-CVT.
La suspensión es independiente en ambos ejes y cuenta con un balance muy bueno para una camioneta con buenas respuestas y aunque con un balanceo de carrocería presente, siempre transmitiendo mucha seguridad.

En nuestra ruta conseguimos consumos de 10 km/l, no tan bajos, pero el ritmo era alto. Acorde a cifras de la EPA, esta camioneta ronda entre 13 y 15 km/l cifras no holgadas, pero sí mejores que una versión solo a gasolina. Con una buena técnica de manejo, es muy probable poder mejorar a unos 14-17 km/l.
Gran producto, gran manejo, gran equipo, pero a un gran precio, en el sentido de lo costoso

La Honda CR-V sigue siendo uno de los mejores C-SUV de México, no hay duda de ello, pero también es uno de los más costosos. Sus rivales de Toyota, Nissan, Hyundai y Kia, entre otros, aún tienen ofertas que comienzan bien por debajo de los $900,000 pesos siendo también grandes y buenas opciones. Sin embargo, Honda ha colocado una etiqueta de $957,900 para la variante Touring y de $989,900 para esta versión Sport Touring. Acercándose o pasando el precio de algunos rivales híbridos enchufables y hasta eléctricos o de un segmento superior. Independientemente de ello, es un producto muy recomendable.





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