Pocas veces una marca corrige un rumbo de forma tan poco sutil. Hace tres años, Mercedes-AMG sustituyó el V8 atmosférico de su deportivo más emblemático por un cuatro cilindros híbrido enchufable, lo dotó de 671 caballos y esperó aplausos. Lo que recibió fue lo contrario: sus propios clientes le hicieron saber que el número no...Read More