La segunda generación del BMW M2 ya está lista para impresionar a más de uno, y aunque nos cansemos hay mucho que decir de este coupé compacto.
Empezaremos diciendo que el nuevo modelo utiliza el chasis adaptado de los BMW M3 y M4, es por eso que la longitud y anchura aumentaron en comparación con el modelo anterior, aunque la altura se ha reducido respecto a su antecesor.
Pero pasemos a lo que se aprecia a primera vista, su estética, la cual seguramente dará de que hablar, como lo has sido con otros modelos de la firma alemana. La diferenciación de este M2 con los Serie 2 Coupé es evidente; el frontal está marcado por una parrilla con los riñones de BMW sin marco con barras horizontales, las cuales tiene unas dimensiones contenidas si lo comparamos con un M3 o M4.
De igual forma destaca la toma de aire inferior con el típico diseño de BMW M, dividida en tres secciones con contornos rectangulares.
Al pasar a los laterales, las formas son limpias y las aletas tienen destacas prominencias para darle ese aspecto musculoso y potente como buen deportivo.
La zaga es muy potente gracias al llamativo alerón integrado en las formas de la puerta de la cajuela y a la combinación de este con los reflectores dispuestos verticalmente.
El difusor por su parte queda integrado en el faldón trasero, manteniendo su diseño purista y dando cabida las dos salidas de escape dobles situadas en una posición central.
De manera opcional se podrá equipar con techo de fibra de carbono, y así disminuir su peso seis kilos respecto al modelo de techo convencional. Los rines M son de 19” adelante y 20” atrás.








La variedad de colores está formada por dos pinturas sólidas y tres metalizados, incluyendo los colores Zandvoort Blue y Toronto Red exclusivas del nuevo BMW M2.
Pasando al interior se logra una gran sinergía entre las pantallas con los asientos tipo baquet M de fibra de carbono. El tablero luce detrás del volante la pantalla de información de 12,3”, con nuevos gráficos específicos incluyendo luces que indican el momento óptimo para el cambio de marcha cuando se acerca al corte de encendido.
La pantalla central es de 14,9” con forma curva, uniéndose a la pantalla de detrás del volante, ambas se manejan desde el BMW iDrive basado en el sistema operativo BMW ID8.
El M2 también está preparado para el uso mediante el control táctil y por voz. De serie son el climatizador automático de tres zonas, el BMW Live Cockpit Plus con sistema de navegación BMW Maps, entre otras cosas, mientras que en la lista de opciones está el techo solar de cristal y el sistema de sonido envolvente Harman Kardon.
Para este BMW M2 llegan unos asientos deportivos de nuevo diseño con superficies en Sensatec/Alcantara. Y para quienes quieran algo más tienen dos opciones: o bien los asientos M Sport exclusivos con reposacabezas integrados y superficies perforadas en cuero Vernasca/Sensatec o irse a los asientos tipo baquet M de fibra de carbono diseñados principalmente para el uso en circuito, con los que se reduce el peso del conjunto en 10,8 kilos.
En cuanto a la mecánica, bajo el cofre se encuentra el motor de seis cilindros en línea de 3.0 litros con tecnología M TwinPower Turbo que ahora entrega 90 CV más que antes para alcanzar 460 CV y un par máximo de 550 Nm.
El coche de serie equipa la caja de cambios M Steptronic de ocho velocidades con Drivelogic, que incluye tres modos de cambio, una palanca de nuevo diseño M y paletas de cambio en el volante.
Los más puristas pueden pedir en su lugar la caja de cambios manual de seis velocidades con asistente de cambio de marcha, el cual puede desactivarse.
Así el BMW M2 acelera de 0 a 100 km/h en 4,1 segundos con la transmisión de serie, y en el caso de la caja de velocidades manual, esta logrará un tiempo de aceleración de 4,3 segundos.




