Se trata de una tecnología que quieren comercializar y que por ahora se está probando en autos de carreras.
Hoy todas las marcas están trabajando en alguna solución que les permita reducir drásticamente las emisiones que producen sus autos con motores a combustión. Mazda tiene una propuesta que captura el dióxido de carbono y que ya están probando para buscar la manera de comercializar con sus autos los más pronto posible.

Este sistema lleva el nombre de Mazda Mobile Carbon Capture y funciona al capturar los gases del escape para después separar el CO2 y almacenarlo en un tanque a bordo del auto.
El proceso de separación y almacenamiento utiliza la zeolita cómo base, es decir, un mineral volcánico altamente poroso que permite ayudar a la separación del CO2 cuando se calienta. Después el CO2 se comprime con un compresor eléctrico para poder ser almacenado.

El auto en el que se probó fue un Mazda Spirit Racing 3 Future Concept que compitió durante 24 horas en la Super Taikyu Series de Japón. Durante ese tiempo el sistema logró capturar 804 gramos de CO2, es decir 9.6 veces más que lo que lograron en una prueba anterior donde durante el mismo periodo de tiempo solo capturó 84 gramos.
Gracias a esto y al uso de un combustible sintético, se logró superar temporalmente la proyección de captura que se tendría en los autos de calle de la marca, por lo que sería más que viable instalarlo en los autos de producción.
Con este resultado, la marca seguirá trabajando en refinar el sistema y reducir sus costos de producción, instalación y operación para ofrecerlo cómo una alternativa real para reducir las emisiones de los vehículos a combustión.





