En un entorno donde la electrificación automotriz parece reservada para quienes pueden desembolsar cifras astronómicas, Slate Auto, la startup respaldada por Jeff Bezos, plantea un contrapeso audaz: el Slate Truck. Esta pick-up eléctrica de líneas puras y filosofía minimalista promete una revolución desde lo básico, con un precio inicial de 25,000 dólares, que con incentivos podría reducirse a menos de 20,000 dólares. No se trata solo de romper el mercado por costo, sino de llevar el concepto de funcionalidad esencial a su máxima expresión.

Su silueta, de proporciones contenidas y diseño rectilíneo, evoca aquellas camionetas utilitarias de los años 80, sin más ornamento que su forma. Con una longitud de 175 pulgadas y una caja de 5 pies, el Slate Truck es compacto pero práctico. En su versión de entrada monta un motor trasero con 201 caballos de fuerza, alimentado por una batería de 52.7 kWh, capaz de recorrer hasta 150 millas con una sola carga. Existe una batería extendida de 84.3 kWh para quienes requieren hasta 240 millas de autonomía, manteniendo una aceleración discreta de 0 a 60 mph en 8 segundos.

La propuesta es decididamente austera. Olvídate de pintura metalizada, pantallas o elevadores eléctricos: el Slate Truck se entrega sin pintar, con interior espartano y mandos básicos. En lugar de pantallas, hay bases para colocar smartphones; en lugar de sofisticación digital, una oferta de más de 100 accesorios modulares, que permiten, por ejemplo, añadir una segunda fila de asientos, airbags o incluso convertir la cabina en un SUV compacto de cinco plazas.



Lo interesante es que todo ha sido concebido bajo un esquema de ensamblaje flexible y económico: el vehículo será producido en una antigua imprenta industrial de Warsaw, Indiana, transformada en planta de 1.4 millones de pies cuadrados, lo que no solo reduce costos, sino que revitaliza zonas antes abandonadas por el proceso de desindustrialización. Un guiño a una economía circular con raíces en el corazón de Estados Unidos.

En materia de seguridad, el equipamiento base incluye frenado automático de emergencia y alerta de colisión frontal, dejando otros sistemas más avanzados como opcionales que el usuario puede integrar con kits de instalación tipo “hazlo tú mismo”. Esta filosofía no busca imponer una configuración única, sino que cada conductor adapte el Slate a sus propias necesidades, sin pagar por extras que quizás nunca usará.
Al ofrecer reservas con tan solo 50 dólares reembolsables, Bezos pone sobre la mesa una propuesta que mira de frente a gigantes como Tesla o Rivian, pero con un enfoque diametralmente opuesto: nada de lujos ni promesas futuristas, solo una base sólida, eficiente y transformable. El Slate Truck no busca impresionar por exceso, sino por ingenio: es la herramienta del futuro hecha con la lógica del presente. ¿Te gustaría que te prepare un comparativo entre este Slate y la Rivian R1T básica?





