Los SUV han ganado fama y mayor interés a nivel mundial, tan es así que Bentley incursionó en este rubro con el todocamino Bentayga, y ahora para llevarlo un paso más allá, ha presentado el Bentayga Extended Wheelbase Mulliner.

Este modelo que la firma de Crewe presenta como la cúspide de su catálogo, manteniendo al mismo tiempo una oferta de personalizaciones casi ilimitada para construirnos el salón rodante de nuestros sueños.
La experiencia y estilo propios del Bentayga Extended Wheelbase Mulliner comienzan por el exterior, donde el cromo está presente especialmente en la forma de la parrilla frontal con diseño de ‘doble diamante’, a la cual se unen las carcasas de los retrovisores o las molduras que ambos paragolpes exhiben en sus respectivos extremos inferiores. Las rines, de 22 pulgadas y diseño exclusivo, incorporan una ‘delicatessen’ muy singular: el tapabujes central cuenta con un mecanismo estabilizador que mantiene el emblema de Bentley siempre en la posición correcta.

Como alternativa, Mulliner propone su ‘Blackline Specification’ por la cual el techo, el cofre, los retrovisores y los rines pasan a decorarse en negro brillante en contraste con el resto de la carrocería.
La mecánica es el ya conocido 4.0 V8 con doble turbocompresor, que entrega 550 CV de potencia y 770 Nm de par; un 0 a 100 km/h de 4,6 segundos y una velocidad punta de 290 km/h.

El habitáculo, beneficiado por los 18 cm extra de distancia entre ejes, ofrece dos configuraciones de cuatro o cinco plazas donde las traseras son las protagonistas. Es aquí donde aparecen los que Bentley denomina ‘Airline Seats’, asientos cuya exquisita regulación eléctrica los asemeja a los de un jet privado.

Para completar la personalización interior debemos crear una combinación de tres colores para el tablero, los asientos y las costuras del cuero y demás guarnecidos. Mulliner propone varias combinaciones prediseñadas, pero es posible crear la nuestra propia entre las más de 4.000 posibles.
















