¡Llego porfin! Nissan Z, la séptima generación, nos urgía ponerle las manos encima y comprar los miles de rumores (buenos y malos) sobre este deportivo que al parecer tomará la delantera en cuanto a deportivos asiáticos.

Esta nueva generación del Nissan Z tiene rivales rudos, el directo es el famoso Toyota Supra, aunque por ahí podemos encontrar algunos americanos de tracción trasera y 400 hp o más.

Nissan Z propone, una mecánica mejorada en todo sentido, el 80% de sus partes son nuevas, mejora la rigidez torsional en un 11%, también mejora en un 20% la solidez estructural.

Mientras que la aerodinámica presenta mejoras importantes, 63% al frente y detrás 60% de presión para hacer que en general este nuevo Nissan Z sea una joya a altas velocidades.

El Diseño
El cambio es radical, sin embargo hereda algunos elementos de generaciones pasadas, al frente los faros no tienen nada que ver con alguna generación pasada pero parrilla nos hace recordar de cierta manera al 240, esto no quiere decir que el frente sea “feo” al contrario, me gusta el contraste entre un cofre grande, faros –de forma ovoide– y una parrilla de grandes dimensiones y rectangular.

Al costado, Z es de esos autos con una silueta sexy, musculosa, bien proporcionada y que transmite mucho. La zona trasera es mi favorita y todo comienza con la caída que cuenta con un elemento genial, esa pieza en aluminio satinado simula una katana… wow!

Ya entrados en la parte trasera, nos encontramos con algo que en lo personal resulta ser ganador, heredado del 370 Z de los 90s, un elemento que agrupa las luces traseras, a esta zona agregar las salidas de escape… definitivo, es mi zona favorita y todo gracias al minimalismo, Nissan presta atención al detalle y sin cargar de elementos extras gracias a la solución de nacimiento, generando una aerodinámica que por naturaleza apoya sin necesidad de incluir alerones o un difusor de grandes proporciones.

Al interior Z se pone agridulce, no estoy enamorado de la arquitectura/diseño, sin embargo me parece agradable en el sentido de espacio y postura.
El habitáculo es sobrio a menos que volteemos a ver el interior “bi tono” ahí la cosa cambia drásticamente.

Los materiales a la vista y al tacto son buenos pero no sorprendentes, me esperaba algo más sofisticado aunque si lo pensamos bien, Supra tampoco sorprende por materiales al interior.

El Manejo
Aquí todo se compensa, todo lo que no te haya gustado o sorprendido, en cuanto a la mecánica.. te enamoraras ya que resuelve y si eres fan de la transmisión manual o prefieres una automática, la marca no deja espacio para reclamaciones en cuanto al tipo de transmisión.

Nissan Z monta un bloque V6 Twin Turbo que entrega 400 hp y 350 lb al eje trasero, estás cifras ya marcan una diferencia clara del enfoque que debe si o si de tener este deportivo japonés.

Lo probamos en el lanzamiento que se llevó a cabo en pista, sin embargo ahí solo pudimos probar el Z con transmisión automática y un par de vueltas con la caja manual. Sin embargo nos quedamos con ganas de más, así que Nissan nos mandó a su nuevo bebé y lo tuvimos por más días, para comprobar su desempeño en ciudad, carretera y claro, pista de pruebas ( Centro Dinámico Pegaso ).

En ciudad se comporta aunque siempre te invita a pegar acelerones y pues, no, no es lo ideal, pero aprovechamos para usarlo en carretera, CDMX – Cuernavaca, una carretera agradable, con secciones rápidas y curvas complicadas, ahí el Nissan Z se vuelve una bestia y si lo deseas puede ser nervioso pero no perderá el estilo o mejor dicho, la trazada.
Se mueve bien, ofrece un gran desempeño en situaciones de alta velocidad, cabe señalar que al ser tracción trasera no debemos confiarnos ya que es fácil que la zona trasera se vuelva nerviosa.

En el Centro Dinámico Pegaso, lo llevamos un poco más allá, le pedimos, le exigimos y jugamos muy a gusto con este Muscle Car Japo… es un auto que va a donde le pides, la calidad de marcha en pista es destacable, mientras que el desempeño en general es sobresaliente, frena, acelera y curvea sin ponerse nervioso aunque si quieres que se ponga nervioso y, llevarlo de lado, lo hará sin problemas.

El torque ahí detrás es ideal para empujarnos muy bien en rectas o realizar rebases, salir bien traccionados de una curva o simplemente llevarlo de lado.
Me sorprendió que aún siendo un auto nervioso, te permite jugar y apenas necesitar de nuestras manos para mantener el trazo, es nervioso pero muy preciso.

Esta 7ma generación del Z definitivamente lo hace muy bien en general, básicamente para lo que está hecho, cumple y muy bien.
Cabe resaltar que tuvimos a prueba la versión manual, seis cambios al frente y podemos poner la caja en modo “Sport” mejora drásticamente los cambios.
Las versiones disponibles son dos y la única diferencia radica en el tipo de transmisión, manual o automática de 9 cambios, el precio es el mismo para ambas, así que ese tema no será un problema si tienes claro que te gusta más.
Precio: $1,349,000 / $70,000 dlls aprox






