Viajamos a la Riviera Maya para tener nuestro primer contacto con uno de los productos más importantes para el segmento y por supuesto para la firma surcoreana. Finalmente la espera terminó y la nueva generación de KIA Sportage, hizo su debut en territorio mexicano.

Cuando hablamos de Sportage, sin duda nos referimos a uno de los más relevantes exponentes de su categoría, un modelo que ha formado parte de los modelos más exitosos de la marca en México, y que ahora, con esta nueva generación, cuya oferta general como producto, muy seguramente se mantendrá como un gran referente.

De apariencia arriesgada pero no exagerada, Sportage presume orgullosa el evolucionado lenguaje de diseño de KIA. Una nariz de tigre más estilizada, grupos ópticos delanteros sumamente afilados y algunos detalles en cromo, ajustan perfecto con la propuesta visual.

La parte trasera, no pierde protagonismo, apuesta también por calaveras afiladas, mismas que reparten su diseño entre tapa cajuela y costados, para una mayor distribución y como remate, en la parte baja, acabado negro brillante y un difusor con terminado tipo aluminio para finalizar. Hay que resaltar también el diseño de rines, bitono y con diámetro de 19” para la versión tope, SXL.

El interior definitivamente se ve influenciado por el KIA Niro, al menos aquel modelo fue el que conocimos antes en México y de ahí nuestra referencia. El protagonismo es para la doble pantalla de 12.3”, ambas con buena definición e interfaz atractiva e intuitiva, tanto el cuadro de instrumentos como el centro multimedia.

Aquí, como en el HEV antes mencionado, bajo la pantalla central, también encontramos el panel táctil con doble propósito; control para el aire acondicionado y mandos para el infotenimiento, que a nivel diseño y funcionalidad, me parece de lo más acertado. El sonido Harman Kardon, A/C automático y el quemacocos, así como un montón de puertos usb, cargador inalámbrico y asientos calefactables, forman parte del equipamiento en esta versión.

A nivel de seguridad, en todas las versiones se incluyen 6 bolsas de aire, cámara de reversa, asistencia de ascenso y descenso, así como freno de mano electrónico. Para la versión tope se incluyen asistencias avanzadas a la conducción como: monitor de punto ciego, freno autónomo de emergencia, mantenimiento de carril, cámara 360 y cámaras direccionales que se proyectan en el cuadro de instrumentos digital.

Para este primer contacto y como en prácticamente todos, la versión disponible fue la denominada SXL, cuya mecánica está conformada por un bloque 2.5 litros de aspiración natural, que produce 187 hp y 178 lb-pie, acompañados a una transmisión automática de 8 velocidades y tracción delantera.

De esta configuración, resulta una calidad de marcha correcta, si bien, la prueba se realizó a nivel del mar donde no hay pérdida de potencia, el comportamiento fue el adecuado, tal vez en escenarios con mayor altura como la Ciudad de México, le vendría de maravilla una motorización turbo, sin embargo, estamos seguros que Sportage tiene justo lo que se necesita para un manejo fluido, cómodo y versátil.
Con una etiqueta de $739,900 pesos para la versión tope de gama, auguramos que rápidamente se colocará en el top 3 de los más vendidos de su categoría.





