Por más de 40 años, el Mercedes-Benz Clase G se ha coronado como uno de los todoterreno más capaces, emblemáticos y por supuesto deseados.
Y ahora este gama de 4×4 alemana personificará un antes y un después, ya que a la espera de la llegada de su versión eléctrica, este estrenará una tecnología inédita para la firma alemana, que lo convertirá en uno de los eléctricos más innovadores del mercado.
La marca de la estrella acaba de anunciar que muy pronto comenzará a utilizar la tecnología de baterías más innovadoras de la compañía Sina, de la cual es inversora Mercedes-Benz. Sila ha estado desarrollando baterías dotadas con ánodos de silicio; y hoy sabemos que la Clase G eléctrica usará packs de baterías con esta tecnología.
Los ánodos de silicio permiten crear baterías con mayor densidad energética, que ocupen menos espacio y pesen menos. Para un vehículo de gran tamaño y destinado al uso todo terreno, el ahorro de peso es crucial para alcanzar prestaciones adecuadas para su función y emplear baterías que almacenen más energía en menos espacio permitirá conseguir una autonomía aceptable, en un vehículo que por sus proporciones se presupone requerirá un elevado consumo energético.
Según Mercedes, las baterías de ánodo de silicio permitirán una densidad energética entre un 20% y un 40% superior con respecto a las baterías empleadas actualmente en sus modelos, llegando a una densidad de 800 Wh/litro, a nivel celda.





