De los símbolos más emblemáticos en la industria automotriz es sin duda el “Espíritu del éxtasis” de Rolls-Royce, y después de 111 años de historia sin apenas variaciones, la firma inglesa ha decidido rediseñar su legendario símbolo para adaptarlo a las necesidad del coche eléctrico.
A lo largo de 111 años, Rolls Royce ha realizado un total de nueve modificaciones sin alterar su diseño original, tan solo su tamaño, destacando únicamente la modificación disponible de 1934 a 1959 donde los clientes podían solicitar una posición arrodillada para el emblema, muy común en los Rolls Royce de la realeza.
Pero llegamos a 2022 para descubrir la décima evolución de esta escultura, aunque ahora con importantes cambios en el diseño, tamaño y proporciones.
En pos de conseguir la máxima eficiencia en el nuevo Rolls-Royce Spectre, el que será el primer coche eléctrico a baterías de la marca, Rolls ha decidido rediseñar su característico emblema para formar parte de un conjunto de soluciones que permiten conseguir un coeficiente aerodinámico Cx de 0,26.
Este rediseño del “Espíritu del éxtasis” ahora mide 82,73 mm de altura frente a los 100,01 mm de su antecesor, se ha modificado la postura, flexionando más el cuerpo y colocando una pierna delante de la otra, culminando con un rediseño de las “alas” para reducir la resistencia al paso del aire. Hemos de aclarar un error común al contemplar este símbolo, y es que en realidad esta diosa alada no exhibe alas, sino el vuelo de una túnica sujetada con los brazos frente al viento.





