El próximo lanzamiento de Aston Martin es lo que será los inicios de la firma en un nuevo “género de autos”, el DBX S será el primer SUV de la marca, y esta ya lanza el primer adelanto, con la fecha de presentación oficial que será el próximo uno de febrero.
En el teaser podemos ver parte de los rines de aleación, al mismo tiempo que escuchamos un sonido del motor más fino y ronco a la vez, un anticipo de las sensaciones que será capaz de ofrecer.
La primera variante será una de las más prestacionales de la oferta del modelo, perfectamente distinguible gracias a una imagen mucho más agresiva. De entrada, la cara frontal cambia por completo. La enorme parrilla del radiador que presenta finas barras horizontales cromadas en el modelo convencional se han sustituido por un panel de nido de abeja, pintado en negro. Y, al mismo tiempo, la defensa también es de nueva factura, prescindiendo de los apliques decorativos que alojan las luces diurnas en los extremos.
Ahora, la defensa es más lisa y está ocupada con una gran toma de aire que se extiende transversalmente, presentando un fino spoiler en el borde inferior. Una imagen más agresiva que también se aprecia en la trasera, donde se han añadido dos escapes más. En total cuatro terminales que dan cuenta de que la deportividad es más que sobresaliente. Unas mejoras que también se trasladarán a la puesta a punto del chasis y al interior con detalles específicos.
Sin embargo, lo que es más interesante, es la parte mecánica, y es todo un secreto que Aston Martin guarda con absoluto celo, avivando los rumores y las habladurías. Bajo el cofre, las posibilidades se limitan a dos opciones, el brutal V12 o una nueva iteración del V8 biturbo de 4.0 litros de AMG que ya monta en sus entrañas. Dos bloques que, perfectamente, pueden ofrecer una potencia máxima muy cercana a los 700 CV.


