Hace 28 años, en pleno agosto de 1992, un coche eléctrico encabezaba la Maratón de los Juegos Olímpicos de Barcelona. Era un SEAT Toledo especialmente desarrollado para esa ocasión histórica.
Ahora, en 2020, SEAT reúne al modelo eléctrico actual, el Mii electric, con un modelo olímpico que hace casi tres décadas ya apuntaba a la sostenibilidad.
28 años los separan, con distantes autonomías y potencia, pero con un mismo espíritu cero emisiones. Ese Toledo muestra la profundidad de las raíces históricas de la apuesta eléctrica de SEAT.
El primer SEAT eléctrico nació en 1992

El reto del primer eléctrico de la marca era guiar los 42 kilómetros de la Maratón con solo 55 kilómetros de automonía en ciclo urbano. Su batería de 500 kilos tenía energía suficiente para aguantar toda la Maratón.
El reglamento de la Maratón indica que el vehículo que debe abrir la prueba debe ser cero emisiones. Así que SEAT aprovechó su recién lanzado Toledo para desarrollar una versión totalmente eléctrica.
En poco más de tres meses el coche estaba listo. Para Thomas Kurz, ingeniero del grupo que participó en la conversión a eléctrico del Toledo, fue toda una experiencia.
“En aquel momento hacer un coche eléctrico era algo muy novedoso, por lo que fue muy emocionante. Era tal la primicia que cuando lo acabamos tuvimos que matricularlo primero en Alemania, porque no sabíamos cómo matricular en España un coche eléctrico”.
Los dos modelos, a pesar de distar 28 años de su creación, tienen algo en común: las pocas modificaciones que se han realizado en su carrocería para adaptarlos a su versión eléctrica.
En el caso del Toledo apenas hubo cambios: en el maletero se colocó una especie de bañera para albergar la batería, y los frenos tenían un tambor sobredimensionado para poder contrarrestar el peso del coche en la frenada.
Hace ya casi tres décadas 16 kw (22 CV) de potencia eran más que suficientes para su cometido. El Toledo eléctrico tenía que llevar el ritmo de la Maratón, que no superaba los 30km/h.
Lo complicado en aquel momento fue probar el recorrido para ver si a esa velocidad el coche alcanzaría la meta.
El futuro eléctrico de SEAT

Actualmente, y comparado con el Toledo de hace tres década, la batería del SEAT Mii, de 250 kilos, se podrían hacer 6 maratones, ya que cuenta con una autonomía de 260 km.
“Los eléctricos consumen menos en ciudad y al frenar recuperan energía, por este motivo, el Mii electric tiene una autonomía de hasta 260km en ciclo combinado, y hasta 360km con uso 100% en ciudad”, comenta Santi Castellá, responsable de Electromovilidad de SEAT.
La actual ofensiva eléctrica de SEA cuenta con el Mii electric, las versiones híbridas del SEAT León y el SEAT Tarraco, además del CUPRA León eHybrid, el futuro CUPRA Formentor y el CUPRA el-Born que será 100% eléctrico.
Recordemos que la compañía anuncia una inversión por valor de 5,000 millones de euros para los próximos 5 años con la electrificación como eje principal.







