A partir del 2024, la Unión Europea busca que todos los nuevos modelos vendidos cuenten con una alcoholímetro a bordo. Volvo fue el primer fabricante en contar con este sistema y se espera sea una requisito para otros fabricantes.
Con la intención de frenar los accidentes mortales en gran parte de Europa, y para que las personas no conduzcan en estado de ebriedad, en los próximos meses se tendrá la aprobación de esta nueva medida.
De acuerdo con el organismo, esta nueva medida de seguridad vial supone reducir en 25,000 los muertos, y en 140,000 los heridos para 2038.

El alcoholímetro estará conectado al inmovilizador electrónico del vehículo, y en caso de que el conductor no pase la prueba, automáticamente se le impedirá encender el auto.
La Unión Europea estandarizará el sistema para todos los fabricantes, permitiendo la regulación de los límites a cada país.
Además, deberá solucionar algunos problemas como la comprobación de que no se ha modificado y que el conductor sea quien realice la prueba de alcoholemia.
Expertos detallan que la única solución, por ahora, sería instalar una cámara y una caja negra de registro de datos; a los cuales sólo el fabricante y la fuerza de seguridad de cada país tenga acceso.






