Que un fabricante presuma “capacidad todoterreno” no significa gran cosa hasta que uno mira la hoja de ingeniería. En el caso de la Mitsubishi Montero 2027 —Pajero fuera de los mercados hispanohablantes— esa hoja tiene argumentos: la marca eligió el camino difícil y caro, el del chasis separado y el eje rígido, en una época en la que casi toda la competencia media se pasó al monocasco.
Vamos por partes: qué la sostiene, cómo reparte la tracción, hasta dónde le alcanzan los ángulos y qué tan bien parada queda frente a sus rivales naturales.
Chasis de largueros: la decisión que define todo lo demás

La base de la Montero 2027 es un chasis de escalera de acero de alta resistencia, compartido en su arquitectura con la pickup Mitsubishi L200, aunque con una puesta a punto específica. No es un detalle menor ni un reciclaje perezoso: el bastidor separado es lo que permite absorber torsión en terreno irregular sin transmitirla a la carrocería, soportar cargas puntuales y admitir modificaciones que un monocasco no tolera.
Ese origen compartido con la L200 también explica dónde se fabrica: la misma planta en Tailandia produce ambos modelos.
Sobre ese bastidor, Mitsubishi montó una arquitectura de suspensión mixta que ya es clásica en el segmento:
- Delante: independiente de doble horquilla, con resortes helicoidales
- Detrás: eje rígido de cinco brazos, de nuevo desarrollo, también con resortes helicoidales
- Frenos de disco en las cuatro ruedas
- Distribución de peso de 52:48 entre eje delantero y trasero
El eje rígido trasero es el punto interesante. Es la opción que sacrifica refinamiento en pavimento a cambio de articulación y robustez, y Mitsubishi asegura que el conjunto se afinó aprovechando el conocimiento acumulado por su programa de ingeniería del Rally Dakar, la competencia que la marca ganó doce veces con la Montero. El montaje de cinco brazos, frente a un esquema de ballestas o de cuatro brazos, busca ganar control lateral del eje sin perder recorrido.
Super Select 4WD-II: tracción con reductora y bloqueo

Aquí está el corazón del sistema. La Montero 2027 monta el Super Select 4WD-II, la transmisión de tracción total que Mitsubishi lleva perfeccionando desde los noventa y que sigue siendo de las pocas del mercado que permite circular en 4H a alta velocidad sobre asfalto seco. Sus cuatro posiciones son:
- 2H: tracción trasera. La opción de eficiencia para carretera.
- 4H: tracción total con diferencial central abierto. Utilizable en cualquier superficie, incluido pavimento seco.
- 4HLc: tracción total con diferencial central bloqueado, para superficies de baja adherencia a velocidad moderada.
- 4LLc: central bloqueado más reductora, para pendientes, vadeos, arena profunda y roca.
Que exista un modo 4H de uso permanente y un 4HLc con bloqueo separado es lo que distingue a este sistema de un 4×4 conectable convencional: cubre tanto el uso mixto de carretera húmeda como el trabajo duro de baja velocidad, sin obligar al conductor a elegir entre desgastar la transmisión o quedarse sin tracción.
S-AWC y los siete modos de terreno

Por encima de la mecánica trabaja el Super-All Wheel Control (S-AWC), la gestión electrónica integrada de Mitsubishi. No es un simple control de tracción: coordina el reparto de par con el control activo de guiñada (AYC), el frenado selectivo por rueda y la estabilidad, de modo que el vehículo corrija su trayectoria antes de que el conductor tenga que hacerlo.
Sobre esa base se ofrecen siete modos de manejo: Normal, Eco, Grava, Nieve, Lodo, Arena y Roca. Cada uno reprograma respuesta de acelerador, puntos de cambio de la caja e intervención de frenos y estabilidad según el tipo de agarre.
Ángulos, despeje y geometría: los números que importan

La geometría es donde se ven los límites reales de cualquier todoterreno. Estos son los de la Montero 2027:
- Altura libre al suelo: 230 mm
- Ángulo de ataque: 30.4 grados
- Ángulo ventral: 22.6 grados
- Ángulo de salida: 25.8 grados
- Distancia entre ejes: 2,870 mm
- Largo total: 4,920 mm
- Ancho: 1,925 mm
- Alto: 1,910 mm
- Llantas: 255/55 R20
El dato que conviene leer con cuidado es el ángulo ventral de 22.6 grados. Con 2,870 mm entre ejes y tres filas de asientos, la Montero es larga, y esa longitud se paga en el momento de coronar una cresta: es el ángulo que primero la va a limitar, más que el de ataque o el de salida.
A cambio, el ángulo de salida de 25.8 grados es notablemente bueno para una camioneta de siete plazas, donde la voladiza trasera suele castigar esa cifra.
e cada quien.
H2 — Ayudas para cuando ya no se ve el camino

El apartado electrónico está pensado para el mismo uso. Destaca el monitor 3D de 360 grados, alimentado por cuatro cámaras, que además de la vista cenital genera una representación del terreno bajo el vehículo: la función que evita apoyar el chasis sobre una piedra que dejó de verse hace dos metros.
Al interior, Mitsubishi recuperó el Multi Meter, la pantalla auxiliar de datos que fue seña de identidad de la Montero clásica y que ahora es digital. Muestra inclinación longitudinal y lateral, altitud, brújula, temperatura y ángulos del vehículo, con gráficos que citan directamente a las generaciones anteriores. Es nostalgia, sí, pero también es información útil cuando se conduce con el horizonte inclinado.
Completan el paquete ocho bolsas de aire, el sistema de asistencias Mi-Pilot, frenado autónomo de emergencia y control de aplicación errónea de pedal.
Motor: par antes que potencia
La mecánica es coherente con el enfoque. Un turbodiésel de 2.4 litros con turbo de geometría variable, asociado a una caja automática de ocho velocidades de nuevo desarrollo. Mitsubishi confirmó el par —480 Nm (354 lb-pie) en la mayoría de los mercados y 470 Nm (347 lb-pie) donde las normas de emisiones son más estrictas— pero todavía no publica la potencia oficial; las estimaciones la ubican en torno a los 204 hp.
Es la receta correcta para este uso: un diésel de par abundante y accesible desde bajas vueltas rinde más en pendiente y en arena que un gasolina de cifra brillante en el papel. La marca ya adelantó que más adelante habrá versiones electrificadas, sin precisar de qué tipo.
Cuándo llega y a dónde
La producción arranca en Tailandia y los primeros mercados serán Tailandia, Japón y Australia, antes de que termine marzo de 2027. Después vendrá el despliegue hacia cerca de 100 países, con el sudeste asiático, Latinoamérica y Medio Oriente en la lista. Mitsubishi Motors de México todavía no confirma fecha, versiones ni precio locales.





