Mercedes anuncia la llegada de la versión más deportiva del GLC Coupé. De hecho son dos versiones: la 43 que es la versión de entrada y la 63 la más equipada claro. El 43 4Matic tiene una potencia de 421 CV más 14 CV del sistema híbrido que monta, mientras que el 63 ofrece una potencia máxima de 680 CV al ser híbrido enchufable. A pesar de contar con esquemas ligeramente diferentes, ambos cuentan con la particularidad de que abandonan los motores V6 y V8 en pro de los cuatro cilindros. De esta forma, el 63 tiene un corazón de cuatro cilindros que alcanza los 476 CV, por lo que es el motor de estas características más potente del mundo.

Más allá de la técnica, los nuevos Mercedes-AMG GLC Coupé presenta una estética bien diferenciada de la de sus hermanos, con rines que van desde los 19 a las 21 pulgadas, además logos especiales, defensas y difusor en la parte trasera. Las molduras de los escapes también difieren entre sí.
Dentro, los asientos del 43 están tapizados en cuero símil y tienen un aspecto deportivo, mientras que los del 63 pueden ser tipo bacquet.

El ambiente “deportivo-lujoso” se completa con pedales deportivos AMG, alfombrillas AMG y umbrales de puerta iluminados con la inscripción AMG. El volante cuenta con paletas de cambio y dos mandos circulares auxiliares que permiten variar la dinámica del vehículo al actuar en los programas de conducción.
Como decíamos, los Mercedes-AMG GLC Coupé comparten la unidad principal M139I. Se trata del único motor de serie del mundo “con un turbocompresor eléctrico alimentado por el sistema eléctrico de a bordo adicional de 48 voltios, que también incluye el alternador arrancador accionado por correa”.

También merece la pena analizar la unidad eléctrica y la tracción 4×4 del 63 S E Performance. Este propulsor eléctrico da 150 kW (204 CV) y está situado en el eje trasero. Se integra con una transmisión eléctrica de dos velocidades y el diferencial de deslizamiento limitado controlado electrónicamente, ambos agrupados en un mismo módulo. Según la nota de prensa, si se produce deslizamiento en el eje posterior, “la potencia motriz del motor eléctrico también se transfiere a las ruedas delanteras según sea necesario para obtener más tracción”.
También dicen que la batería que monta el 63 S E Performance tiene una capacidad de 6,1 kWh y está inspirada en la que utiliza el F1 de Hamilton y Russell. Asimismo, acepta picos de carga de hasta 150 kW durante 10 segundos en frenadas, si bien el coche monta un cargador de 3,7 kWh. La autonomía eléctrica es de 12 kilómetros.

Sin precios aún, Mercedes sí dice que ambos modelos traen de serie dirección en el eje trasero (hasta 2,5 grados), tracción total, frenos reforzados, cambio AMG SPEEDSHIFT MCT 9G con embrague bañado en aceite y tren de rodaje AMG RIDE CONTROL con amortiguación adaptativa. El equipamiento opcional incluye estriberas optimizadas para la entrada de las personas. En caso del AMG TRACK PACE (opcional en el 43, de serie en el 63), es un sistema de registro de datos para uso en circuito, que analiza 80 puntos distintos del vehículo.


















