El EQA emplea una batería de iones de litio con elevada densidad energética. La batería comprende cinco módulos y está dispuesta por debajo del habitáculo, en el centro del vehículo.
No obstante, el punto más bajo del automóvil es el borde inferior del larguero lateral, por lo que el EQA tiene más de 200 mm de altura libre sobre el suelo.
La batería responde a una estructura de doble piso. Otro ejemplo del aprovechamiento inteligente del espacio es que el morro de la batería, en donde se encuentra el equipo de mando, se introduce en la sección delantera, por detrás de la consola central.
Una carcasa de aluminio y la estructura de la carrocería protegen este componente y evitan que pueda dañarse si el piso choca contra obstáculos en el suelo, o si recibe el impacto de una piedra. La carcasa de la batería forma parte de la estructura del vehículo y, por lo tanto, está integrada en el concepto de protección contra choques.
La potente batería de alto voltaje tiene una tensión máxima de 420 V y dispone de una capacidad nominal de unos 190 Ah, así como un contenido energético de 66.5 kWh.

La batería forma parte de la gestión térmica inteligente del EQA. Con el fin de que pueda trabajar siempre en un margen ideal de temperatura, se calienta o se enfría en función de la demanda por medio de una placa situada debajo de la batería, por la que circula líquido refrigerante.
Si se ha activado la navegación con Electric Intelligence, es posible que la batería se caliente o se enfríe también durante la marcha con objeto de ajustar el margen ideal de temperatura para hacer uso de una estación de carga rápida. Si se llega a la estación de carga rápida con una batería fría, una buena parte de la potencia de carga adquirida se utiliza en primer lugar para calentar este componente. Con el ajuste previo de la temperatura se optimiza el tiempo de carga, de modo que puede reducirse claramente la duración de la parada para recarga.
Al igual que sucede con todas las baterías de alto voltaje de sus vehículos, Mercedes-Benz emite un certificado de la batería, ligado a una promesa de rendimiento.
Este certificado tiene una vigencia de ocho años, o un kilometraje de 160,00 kilómetros, y garantiza el funcionamiento impecable de la batería de alto voltaje: El certificado cubre también pérdidas de capacidad de la batería.





