Algo de lo que ya no podemos prescindir en los autos, es del portavasos, pero alguna vez se han preguntado el porqué las armadoras decidieron ponerlo como parte indispensable de un auto, y cuál fue su origen y porqué no puede faltar en el interior de un auto.
Todo nació debido al auge de los restaurantes drive-in y drive-thru, siendo los fabricantes estadounidenses quienes más abogaron por éste. Fue en 1921; en Texas, donde nace el primer restaurante de este tipo, además de los famosos autocinemas, que como es bien sabido era necesario colocar las bebidas en un lugar seguro.
Fue en esos años en que la industria fue haciendo sitio a un hueco en el que pudiera sostenerse perfectamente una lata de refresco, que incluso se fueron adaptando en las plazas traseras. Pero el verdadero hecho que llevó a muchos fabricantes a instalar portavasos en todos sus modelos, fue el juicio de Stella Liebeck contra McDonalds en 1992.
Una anciana de Alburquerque pidió un café en la ventanilla del McAuto, cuando viajaba en el asiento del copiloto de un Ford Probe de 1989, el cual no contaba con portavasos y cuando Stella colocó el café entre sus piernas, e intento abrir la tapa para añadir azúcar y leche, el café se derramó por sus piernas y sus pelvis provocándole quemaduras de tercer grado en el seis por ciento de su cuerpo, que a mantuvieron durante ocho días hospitalizada y dejaron dañada su salud.
La señora Liebeck intentó que McDonalds cubriera los gastos de su hospitalización, y otros derivados de las secuelas que dejó en su cuerpo aquel incidente, pero McDonalds en su lugar ofreció una compensación muy inferior a la que esperaba. De manera que Stella Liebeck fue a juicio, con una querella considerada por muchos como frívola y sin visos de obtener un veredicto favorable para la afectada. Y, contra todo pronóstico, en 1994 fue compensada con una indemnización de 2,86 millones de dólares.
Aunque Ford no tuviera que pagar ninguna indemnización por daños y perjuicios, aquel caso también marcó un antes y un después en la historia de los posavasos. A partir de aquel momento no hubo ningún fabricante, especialmente estadounidense, que se olvidase de la importancia de incluir un posavasos en su coche.





