La industria automotriz atraviesa una de sus transformaciones más profundas: la transición hacia los autos eléctricos. Y para Martin Sander, miembro de la mesa directiva de Volkswagen en el área de ventas, marketing y postventa, el debate ya está resuelto — el futuro global es eléctrico.

En entrevista con AutoExpress, Sander resumió su visión con una imagen contundente: “Hoy miro por la ventana y no veo muchos caballos. Lo que más veo son autos.” El mensaje es directo: así como el automóvil eliminó al caballo como medio de transporte dominante, los autos eléctricos terminarán por desplazar a los de combustión interna.
Hay que convencer no prohibir

Lo que diferencia la postura de Sander del discurso político habitual es su énfasis en la persuasión sobre la prohibición. Para él, los gobiernos cometen un error al concentrarse en buscar prohibir la venta de autos a combustión en lugar de hacer los eléctricos más atractivos por sí mismos.
Para lograrlo, identifica tres prioridades concretas:
- Expandir y mejorar la infraestructura de carga eléctrica
- Comunicar con más fuerza las ventajas reales de los vehículos eléctricos
- Reducir el costo de la energía eléctrica para que sea aún más competitivo frente a la gasolina
La predicción: 3% a 5% para 2035
Si esas condiciones se cumplen, Sander estima que la participación de los autos totalmente a combustión podría desplomarse hasta representar apenas el 3% o 5% del mercado global para 2035 — sin necesidad de una prohibición formal.
La apuesta de Volkswagen es clara: hacer que elegir un auto eléctrico sea la decisión obvia, no la impuesta.





