En un segmento donde el precio manda y donde cada vez hay más jugadores afinando producto el Chevrolet Groove 2026 llega con una propuesta más seria de lo que su tamaño sugiere. Se mete de lleno a uno de los terrenos más competidos del mercado mexicano, donde nombres como Coolray, Kicks o Creta ya tienen bien definido su lugar. Aquí, Chevrolet responde con una versión RS que apuesta por diseño, equipamiento y un enfoque más aspiracional.

Bajo el cofre encontramos un 1.5 litros turbo con 149 hp y 188 lb-pie, acoplado a una transmisión CVT. En papel suena suficiente, pero en la práctica la historia es distinta: la entrega de potencia es lenta, poco contundente, lo que te obliga a ser más exigente con el acelerador para mantener ritmo, especialmente en incorporaciones o rebases. Esto, inevitablemente, impacta el consumo, que termina siendo más elevado de lo esperado. No es precisamente un SUV ahorrador si se maneja con algo de prisa.

En equipamiento, la Groove RS compensa con una propuesta bastante completa: pantalla central de 10.25 pulgadas, clúster digital de 7”, conectividad inalámbrica, aire acondicionado automático y detalles específicos como quemacocos, rines exclusivos y acentos en rojo en el interior. Es una cabina bien pensada, con un enfoque juvenil que no cae en excesos, pero sí logra diferenciarse dentro de su categoría.

Tiene buen look y la altura le ayuda en ciudad
La calidad percibida también muestra mejora respecto a lo que Chevrolet ofrecía antes en este nivel. Materiales más agradables al tacto, ensambles correctos y una sensación general de producto mejor trabajado. No es premium, pero tampoco lo intenta; aquí el enfoque está en entregar más valor por el precio, y en eso cumple.



Donde sí destaca con claridad es en seguridad. Integra seis bolsas de aire, frenos ABS, control de estabilidad, asistente de arranque en pendiente y, más importante aún, un paquete ADAS que incluye frenado autónomo de emergencia, alerta de colisión frontal, mantenimiento de carril y control crucero adaptativo. En un segmento donde muchos aún se quedan cortos en este apartado, la Groove RS logra posicionarse como una de las más completas.






Al volante, el enfoque es claro: comodidad y facilidad de uso. Suspensión suave, dirección ligera y una conducción pensada para el día a día en ciudad. No hay pretensiones deportivas, pese al apellido RS, pero sí una experiencia amigable. En México, se posiciona como la versión tope de gama con un precio cercano a los $480,000 pesos, dentro de un segmento ferozmente competido. Y aunque tiene áreas de oportunidad claras, como el precio, ya que es pieza clave con tantos rivales, que personalmente considero tienen mejores cosas que ofrecer.





