A grandes rasgos es el reemplazo del Ferrari SF90 cómo tope de gama de la línea sin límite de producción.
El nombre Testarossa en Ferrari tiene estatus de leyenda, en parte por el famoso súper auto de los años ochenta, pero principalmente por sus orígenes en el mundo del deporte motor en los años 50, donde muchos de sus autos de competencia llevaban cubiertas de válvulas en color rojo. Durante el Auto Show de Munich 2025, la marca ha decidido volver a usar dicho nombre en el nuevo Ferrari 849 Testarossa.
A grandes rasgos podríamos decir que es la evolución del Ferrari SF90, pues comparten muchos elementos, aunque siendo Ferrari, gran parte de ellos se han mejorado o actualizado para crear un producto más exclusivo y capaz. Siendo el tope de gama de los Ferrari producidos en serie y sin límite de unidades. Es decir un escalón debajo del F80.
Un V8 biturbo con apoyo eléctrico

El nuevo Testarossa usa un motor V8 biturbo de 4.0 litros que por su cuenta genera 819 hp y que cuenta con nuevas cabezas de cilindro, escape, turbos más grandes, entre otras mejoras respecto al motor base del SF90 Stradale. Además de ello se apoya de tres motores eléctricos, dos colocados en el eje delantero y uno más acoplado directamente a la transmisión. Estos motores eléctricos pueden entregar hasta 217 hp extra.
En total el tren motriz puede generar hasta 1,035 hp (1,050 CV) con lo que puede hacer el 0-100 km/h en 2.3 segundos, llegar a 330 km/h y hacer un 0-200 km/h en solo 6.5 segundos. Todo mientras que en báscula marca 1,660 kg. Por cierto para administrar su poder, usa una caja automática de doble embrague de 8 cambios.

En el apartado eléctrico sus tres motores se alimentan de una batería de 7.45 kWh con lo que puede tener un manejo en modo 100% eléctrico de hasta 25 km si está cargada al máximo. Sin embargo en dicho modo solo se mueve con los motores delanteros y a una velocidad máxima de 128 km/h.
Nombre de leyenda, pero inspiración en otros modelos

Si bien Ferrari nombró este auto cómo el de un modelo previo que se convirtió en leyenda, sus diseñadores no se inspiraron tanto en ese modelo para crear la imagen de esta nueva interpretación. Por el contrario pusieron la mira en modelos cómo el 512 S, F512 M, 500 TR, 250 Testa Rossa, 330 TR, ente otros.
El resultado es un auto con una apariencia más angular y afilada, con una franja al frente que de nuevo recuerda a los modelos de los años 80, pero también a algunos clásicos de carreras, y que a su vez le dan un toque futurista y digno de notarse cómo algo sumamente especial.

Cómo era de esperarse, se ofrecerá en variantes coupé y convertible, con nuevos colores de carrocería y todo un arsenal de opciones a personalizar, desde sus rines de 20”, hasta detalles en pintura, interiores y más.

Por dentro hay una clara actualización sobre el interior del SF90 con más botones tradicionales en vez de los paneles táctiles que llevaba el modelo anterior. A su vez se pueden elegir con asientos de carreras o bien unos más tradicionales y cómodos. Cómo ya es costumbre además de la pantalla del cuadro de instrumentos, se puede opcionar con una pantalla frente al copiloto.

Si un 849 Testarossa no te parece suficiente, Ferrari pone a disposición de sus clientes el paquete Assetto Fiorano que usa más elementos ligeros en fibra de carbono y titanio para hacer el auto hasta 30 kg más ligero que un modelo tradicional. También suma llantas Michelin Cup R2, amortiguadores Multimatic y mejoras aerodinámicas que le permiten generar hasta 415 kg de carga aerodinámica al viajar a 249 km/h.
Ferrari ya permite apartar y configurar a este nuevo Testarossa, sin embargo, sus entregas sucederán hasta el segundo trimestre de 2026. Si bien no han revelado su precio, esperamos que sea ligeramente superior a los $470,000 dólares que costaba el SF90 Stradale, es decir, por encima de los $8.7 millones de pesos mexicanos.




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