Veinticinco años y tres generaciones, la marca de los cuatro aros escribió la historia del diseño con el emblemático modelo TT.
Desde su debut en 1998, este deportivo se ha convertido en uno de los preferidos para los aficionados de todo el mundo gracias a la diversión que promete a los conductores y a un lenguaje de diseño único.
El pasado mes de noviembre se marcó el final de una carrera de medio cuarto de siglo a lo largo de tres generaciones para continuar con la estrategia de electromovilidad de la marca de los cuatro aros de transitar a la producción 100% eléctrica en 2026.

Un poco de historia
En el proceso de añadir más emoción a la marca a través de un diseño fresco y progresista, el diseñador estadounidense Freeman Thomas, dirigido por el entonces Jefe de Diseño Peter Schreyer, creó el Audi TT Coupé, un deportivo en su estado más puro.
Audi presentó el estudio conceptual en el Salón del Automóvil de Frankfurt en septiembre de 1995. El nombre “TT” hace referencia al legendario Tourist Trophy de la Isla de Man, una de las pruebas automovilísticas más antiguas del mundo en la que NSU y DKW lograron grandes éxitos con sus motocicletas. La denominación también recuerda al deportivo NSU TT de los años sesenta.
El deliberado distanciamiento de la nomenclatura habitual para el Audi TT Coupé subraya la novedad del modelo.
El Audi TT es un automóvil de culto, todo un icono que ha conquistado con ímpetu el segmento de los coupés deportivos y ha dado al perfil de la marca un nuevo significado. La decisión de fabricar en serie el Audi TT Coupé se tomó en diciembre de 1995.
La producción en serie del Audi TT se inició en 1998. Un año más tarde, Audi lanzó el TT Roadster. Al igual que el show car y el Audi A3 presentados en 1996, el modelo deportivo se basaba en la plataforma de motor transversal del VW Golf IV.
El TT de primera generación equipaba motores turbo de cuatro cilindros con potencias de entre 150 y 225 hp, una unidad V6 con 250 hp. Lo más destacado de la gama de motores fue el cuatro cilindros del Audi TT quattro Sport, que alcanzó los 240 hp y del que se entregaron 1,168 unidades.
El TT de segunda generación se lanzó en 2006 en su versión con carrocería Coupé y en 2007 el Roadster, basados en la plataforma del Audi A3 de segunda generación. Por primera vez se utilizaron amortiguadores adaptativos con el sistema Audi magnetic ride.
En 2008 se lanzó el modelo deportivo TTS, equipado con un motor turbo de 2 litros y 272 hp, al que siguió un año más tarde el TT RS, con un motor turbo de cinco cilindros y 2.5 litros que alcanzaba una potencia de 340 hp y llegaba a los 360 hp en el Audi TT RS plus.
En 2008, la marca de los cuatro aros lanzó para el mercado europeo el TT 2.0TDI quattro, el primer deportivo del mundo de producción en serie con motor diésel.
La tercera generación del Audi TT se presentó en 2014 y, una vez más, Audi aprovechó para reducir su peso. El TT Coupé, con motor 2.0 TFSI y cambio manual, pesaba sólo 1,230 kilogramos, hasta 50 kg menos que la generación anterior.
En 2016 comenzó una nueva era para la tecnología de iluminación del automóvil con el TT RS: Audi utilizó por primera vez LED orgánicos, conocidos como tecnología OLED. La gama de motores también es impresionante: el modelo superior fue inicialmente el Audi TTS con un 2 litros turbo de 310 hp, seguido en 2016 por el TT RS, equipado con el motor turbo de cinco cilindros y 2.5 litros, una de las unidades más emocionales que ofrece la marca de los cuatro aros. Con sus 400 hp, este motor presume de un sonido deportivo inequívoco y, además, fue elegido “Motor Internacional del Año” nueve veces consecutivas.
Audi TT en México
En 1999 llegó a México la primera generación del Audi TT Coupé y en 2000 la versión Roadster. Desde su llegada al país, se han vendido 4,167 unidades de este icónico modelo en el mercado mexicano en sus diferentes versiones: TT, TTS y TTRS.





