Después de una semana de haberse presentado un exclusivo one-off, Rolls-Royce presenta el segundo, el Amethyst Droptail, muy similar al anterior, con sus finos faros delanteros y la típica parrilla del radiador, conocida como “Pantheon”, ahora con sus finas barras cromadas ligeramente curvadas en la parte inferior para encajar con la defensa más bulboso.

Calza unos grandes rines de aleación de 22″, y de aluminio pulido con un recubrimiento especial para qe el polvo no se adhiera, la parte trasera de este Rolls-Royce sorprende por las vanguardistas luces y por el inserto en negro brillante de la parrilla que aloja unos embellecedores de escape cromados en forma de trapecio.

Sin duda el foco de atención es la pintura de la carrocería en un tono oscuro de violeta que mezclado con polvo de aluminio que aporta una luminosidad magna, al mismo tiempo que ofrece reflejos en rojo y azul según la incidencia de los rayos solares, y gracias a una capa de carbono pigmentada con amatista; además del panelado de madera en la parte posterior, una pieza que no solo aporta una mayor elegancia sino que también cuenta con una función aerodinámica concretada con la superficie y el ángulo de las lamas que guía el aire hacia el spoiler posterior.

El Rolls-Royce Amethyst Droptail es un speedster. Un panel fijo que lo convierte en un elegante coupé, pero que cuenta con una sección de cristal electro-cromática o desmontar y lucir uno de los descapotables más sugerentes del mundo. Con solo dos plazas, el tablero está forrado en cuero marrón y violeta, además de madera, y amatistas integradas en elementos como las manijas de las puertas o integrada en el salpicadero dentro de una caja de oro blanco.

Esta vez, Rolls-Royce no ha dado cuenta de las especificaciones técnicas de este nueva joya del asfalto, pero sí sabemos que u estructura está fabricada en aluminio, acero y fibra de carbono.














