A diferencia de sus inicios, ahora los autos eléctricos son cada vez más viables para realizar trayectos de varios kilómetros, incluso miles, sin embargo aún hay. ciertas dificultades que harán que la llegada a nuestro destino se vea afectada.
Las dificultades que pueden entorpecer nuestro viaje fueron reflexionadas mencionadas por Herbert Diess, Presidente del Consejo de Administración del Grupo Volskwagen, fueron criticas constructivas pero inusuales sobre la red de cargadores IONITY.
Cabe mencionar que IONITY es una empresa conjunta, conformada por Volkswagen, BMW, Daimler, Ford y Hyundai, con inversión privada y publica, nacida con el objetivo de desarrollar una infraestructura competente de cargadores rápidos en. Europa, siendo digamos, la competencia de los Supercharger de Tesla.
A pesar de que Andreas Groß, portavoz de la estrategia de movilidad eléctrica de Volkswagen, publicaba en Linkedin un artículo contando su experiencia viajando en un Volkswagen ID.3, un coche eléctrico, por Europa más de 2,800 kilómetros y señalando que había sido “bastante fácil”.
El propio Herbert Diess felicitó a su colega por el resumen de su viaje en coche eléctrico, pero añadió algunos detalles interesantes del viaje que el propio Diess realizó en aquellas fechas.
Herbert Diess lamentó algunos de los problemas que encontró en los cargadores rápidos de IONITY que, si bien es cierto, acortan los viajes por su elevada potencia de carga, apenas disponían de servicios para el cliente. Diess apuntó a la ausencia de “baños, cafetería” y también a algún “cargador roto o fuera de servicio”.
Si el desarrollo de una red de carreteras de alta capacidad, de autovías y autopistas, en España y en Europa, se tradujo en el desarrollo de una red de estaciones de servicio, en las que el conductor no solo dispone de un surtidor para repostar combustible, sino también de aseos, tiendas, restaurantes, y todo un abanico de servicios, ¿no tiene sentido que las redes de cargadores rápidos evolucionen para aportar todos esos servicios complementarios al conductor?
Efectivamente, la red de cargadores eléctricos ha de desarrollarse cubriendo las necesidades de los conductores. Y dado que los viajes en coche eléctrico requieren, necesariamente, de mayores tiempos de espera para la recarga de baterías, los cargadores en ruta no deberían estar aislados. Ante esta tesitura surgen dos soluciones posibles, la de desarrollar cargadores rápidos y estaciones que presten servicios, como restauración, tienda, y aseos, o la de instalar cargadores rápidos en la infraestructura ya desarrollada, en las estaciones de servicio ya presentes.
En el pasado, Volkswagen ha apuntado también a otros problemas que presenta la red de IONITY. Silke Bagschik, responsable de marketing, apuntó a las elevadas tarifas de recarga. Actualmente, los cargadores rápidos ofrecen precios por kWh que elevan el coste por kilómetro recorrido muy por encima del coste del combustible en coches de combustión interna. Si bien es cierto estos cargadores están pensados única y exclusivamente para que el conductor de un coche eléctrico los utilice puntualmente, en un viaje.
En cualquier caso, el reto de desarrollar una red de cargadores rápidos en carretera, y de prestar los servicios necesarios para los viajeros, que tendrán que esperar un tiempo mientras su coche eléctrico se recarga para proseguir el viaje, parece pequeño, en comparación con los grandes retos que afronta la transición hacia el coche eléctrico.
Junto con el objetivo de cesar las ventas de combustión interna en 2035, la Unión Europea también obligará a instalar cargadores para coches eléctricos en las carreteras principales de la red europea cada 60 kilómetros, y surtidores de hidrógeno cada 150 kilómetros.
Como podemos observar y llegando a una conclusión ese punto de la red de recarga requerirá, entre otras. cosas, tomar conciencia de las necesidades de los conductores y dotar a cada punto de recarga de unos servicios mínimos o en todo caso, aprovechar la red de estaciones de servicio ya existentes, y establecimientos en carretera como tiendas y restaurantes para situar los cargadores eléctrico en ruta.
Estas dificultades se están observando en Europa, donde el futuro del auto eléctrico ya es un hecho, ya comenzó, ahora pongamos esta situación en nuestro país donde la infraestructura para cargadores es por mucho menor que en aquel continente.





