Ahora que Ferrari es una empresa que cotiza en bolsa (NYSE: RACE), la pregunta de los fans de la marca es si o más exactamente, en qué medida, las presiones financieras afectarán a los autos que construiran. Ya hemos escuchado al presidente, Sergio Marchionne, hablando de elevar la producción de 7000 vehículos a más de 9000. ¿Pero qué hay acerca de una SUV?, eso podría compensar la caída de ventas actualmente en China; Según lo citado por el canal Bloomberg, Marchionne respondió a esa pregunta en una conferencia telefónica con analistas financieros, diciendo: “Me tendrían que disparar primero.”
Para entender el tipo de presiones en las que se encuentra Marchionne, hay que echar un vistazo al precio de las acciones de Ferrari. La inicial oferta pública de acciones fue en octubre, y las acciones han mostrado una tendencia hacia abajo desde el precio de salida a bolsa de $ 55 dólares, cayendo por debajo de $ 40 dólares.
La compañía prevé 7900 entregas de vehículos en 2016, un aumento de tres por ciento al 2015, pero el total del año pasado representó un aumento de seis por ciento respecto al año anterior.
Por supuesto, Ferrari es algo más que un fabricante de automóviles de lujo más. Es una marca de estilo de vida. Se planea abrir un segundo parque temático (en España) en este año. Y, de acuerdo con su proyecto, la compañía quiere “ampliar la presencia de la marca Ferrari” en otras “categorías de estilo de vida”, tales como “ropa deportiva, relojes, accesorios y consumibles electrónicos.” Todo esto tal vez sea suficiente para mantener a Ferrari de seguir a Porsche, Lamborghini, Rolls-Royce, y Maserati por el camino dorado de las ventas de SUV.




