Cuando nos subimos en un coche de Lyft o Uber podemos enfrentar un riesgo. No se sabe lo que el conductor hará o qué tipo de pasado tiene. Lo que es más, uno no conoce su historial de manejo. (Por supuesto, los conductores también corren riesgos.) Tampoco se sabe si es que alguna vez han jugado fútbol profesional. Y es que los clientes de Lyft en San Francisco tuvieron la fortuna de que Jerry Rice fuera su conductor. Por supuesto, el ex jugador los 49ers fue encubierto para la operación, poniéndose un disfraz no tan loco que consiste en una gorrita y lentes de sol. La reacción de los pasajeros no tiene precio; en su mayor parte no tienen idea de quién es. Sólo uno logró decir “que parece familiar”.


