Este viaje a China con Lynk & Co marcó un antes y un después en el calendario de lanzamientos de este año. La marca, que oficialmente llegará a México a finales de octubre de 2025, nos invitó a conocer de primera mano su ADN en un lugar que representa su espíritu: el circuito de pruebas de Ningbo, en la provincia de Zhejiang.

Este complejo no es cualquier pista. Se trata de un circuito nivel 2 avalado por la FIA, lo que lo habilita para competencias internacionales de alto nivel. Pertenece a la propia Lynk & Co, lo que significa que cada curva y recta han sido diseñadas para desarrollar y poner al límite sus vehículos. Es, literalmente, su patio de juegos y laboratorio rodante.

En este escenario tuvimos oportunidad de subirnos a los dos modelos que marcarán el debut de la marca en México: Lynk & Co 08 y Lynk & Co 09, dos SUVs que combinan diseño europeo, tecnología de última generación y sistemas de propulsión electrificados.
El Lynk & Co 08 es un SUV mediano de corte deportivo, con un diseño afilado y un interior cargado de pantallas. Su propuesta es clara: ofrecer dinamismo y tecnología al cliente que busca algo diferente frente a las marcas tradicionales. Por otro lado, el Lynk & Co 09 se posiciona como la opción más grande y familiar, con tres filas de asientos, acabados premium y la misma orientación hacia la electrificación. Estos modelos estarán disponibles en versiones híbridas enchufables y Mild-Hybrid respectivamente, con rangos eléctricos competitivos y autonomías combinadas pensadas para el día a día en México.

Pero la cereza del pastel fue manejar el Lynk & Co 03 TCR, el sedán de carreras con el que la marca ha conseguido logros importantes en el WTCR (World Touring Car Cup). Probarlo en Ningbo es entender la herencia deportiva de Lynk & Co: tracción delantera, chasis afinado y una puesta a punto que deja claro por qué compite de tú a tú con fabricantes de gran tradición.

La experiencia en pista no solo sirvió para conocer las capacidades dinámicas, sino para entender la filosofía de la marca. Lynk & Co busca no ser “otra marca más” en el mercado: su objetivo es ofrecer diseño atrevido, electrificación inteligente y un enfoque tecnológico centrado en el usuario, sin perder el toque de diversión al volante.

El viaje también incluyó la visita a la planta de producción en Ningbo, un complejo de última generación donde se fabrican los modelos 08, 09 y 01. Con una capacidad instalada para producir hasta 300,000 unidades al año, la planta refleja el músculo industrial de Geely, matriz de Lynk & Co. Ahí pudimos ver la línea de ensamble robotizada, los procesos de control de calidad y el enfoque en eficiencia energética que la marca presume como parte de su estrategia global. La escala de producción confirma que no se trata de una apuesta tímida: Lynk & Co tiene infraestructura suficiente para competir de lleno en los mercados internacionales.

Ver de cerca el proceso de manufactura también ayuda a dimensionar lo que llegará a México. Cada Highlander, Tiguan o CX-90 que hoy se vende en nuestro país tiene detrás fábricas igualmente modernas; y el hecho de que Lynk & Co produzca sus SUV con estándares de ese nivel explica por qué en Europa han logrado posicionarse con rapidez. La visita a Ningbo despeja cualquier duda sobre la seriedad de la marca: calidad, volumen y visión global están ahí.
Para México, el aterrizaje de Lynk & Co significa abrir el abanico de opciones en un mercado que cada vez demanda más SUVs electrificadas. El 08 y el 09 se colocarán como punta de lanza, con el respaldo de Geely y la experiencia ganada en Europa y Asia. El 01, aunque no está confirmado todavía para nuestro país, también juega un papel clave como producto global en la gama de entrada.






Este viaje a Ningbo fue más que una prueba de manejo. Fue un vistazo al futuro inmediato de la movilidad en México. Lynk & Co llega con productos competitivos, una herencia deportiva probada en el 03 TCR y un músculo industrial capaz de sostener su expansión. Octubre será la fecha en la que sabremos si su propuesta conecta con los consumidores mexicanos, pero después de conocer su pista y su planta, hay razones de sobra para creer que sí lo hará.





