Hace dos años el Artura se convertía en el primer McLaren híbrido enchufable, un paso previo a la electrificación total que aún se resiste a llegar al fabricante británico, que siempre ha guiado sus pasos como constructor de deportivos con una premisa: la ligereza de sus coches.
Pero sí ha experimentado la hibridación con el Artura, que ahora recibe la versión Spider, con algo más que una carrocería convertible.

Porque McLaren Artura Spider ha visto como su cifra de potencia máxima de su motor 3.0 V6 biturbo (más el eléctrico) se va ahora a los 700 caballos, 20 más que la primera versión. Es fruto de una reprogramación electrónica de la parte térmica, que ofrecerá de forma gratuita también a los clientes actuales del coupé, de modo que no haya ‘envidias’ respecto a los Artura MY 2025.

También hay una evolución en la caja de cambios SSG de ocho velocidades se ha revisado para ofrecerle al conductor pasos de marcha un 25% más rápidos. También hay nuevos soportes de motor, se ha revisado la puesta a punto de la suspensión trasera, la refrigeración de los frenos se ha mejorado y se ofrece un escape deportivo opcional.

En el interior, sin embargo, apenas hay algún detalle nuevo. Se mantiene la pantalla principal de 8 pulgadas pero ahora son dos mandos rotatorios en lugar de uno los que aparecen a ambos lados del cuadro de instrumentos para la gestión de los sistemas dinámicos (eso permite liberar al volante de botones).
El techo rígido retráctil del Artura Spider es especialmente rápido ya que apenas necesita 11 segundos para plegarse o replegarse (para ello cuenta con ocho motores eléctricos). Es de una sola pieza y en opción se puede pedir con un sistema de opacidad variable (que añade algo de peso).

Lo bueno es que para el Artura Spider McLaren no ha tenido que incluir refuerzo alguno en la carrocería, lo que le permite firmar un peso y unas prestaciones muy similares a las del Artura Coupé.
De hecho, el Artura Spider pesa apenas 1.457 kilos en vacío (62 más que el Coupé) y sus números de prestaciones imponen: de 0 a 100 km/h en 3,0 segundos, de 0 a 200 en 8,4 y alcanzaría los 300 km/h desde parado en apenas 21,6 segundos. Su velocidad máxima (limitada) es de 330 km/h. ¡Ah! Y también se ha incrementado ligeramente su autonomía eléctrica: de 31 a 33 km.

Artura Spider se beneficia de nuevos equipamientos de seguridad: los sistemas ADAS de asistencia al conductor. También estrenará un panel de recarga inalámbrica para el móvil y un equipo de audio Bowers & Wilkins.






