Koenigsegg ha publicado una de sus más recientes creaciones, una supercar con una singular y valiosa decoración.
El fabricante sueco presentó Jesko como sustituto del Agera en el 2019, y a dicho modelo lo ha vestido con detalles en oro de 24 kilates. En el caso de este Jesko, cada pieza del exterior está hecha de fibra de carbono expuesto con una capa transparente que parece tener motas de oro en su interior. El metal precioso es el gran protagonista ya que hace acto de presencia en determinadas áreas que se han revestido con auténticos detalles en pan de oro de 24 quilates. Esto incluye los canards delanteros, los brazos de los espejos retrovisores, un elemento central en la fascia delantera, los flics aerodinámicos en los faldones laterales y los extremos del alerón trasero, sin olvidarnos de las distintas insignias de Koenigsegg y las líneas que recorren el techo.

Este ejemplar en cuestión no es un Jesko cualquiera, sino uno correspondiente a la variante Attack. Esta versión de la bestia sueca se centra en dar lo mejor de sí sobre la pista pues presenta un conjunto de componentes aerodinámicos específicos diseñados para mejorar la carga aerodinámica. Estos incluyen el referido alerón trasero, el splitter delantero y el difusor posterior. Koenigsegg también vende el Jesko en versión Absolut, que está diseñada como la versión de alta velocidad, sin alerón trasero y teóricamente capaz de alcanzar más de 480 km/h.

Todas las versiones del Jesko están propulsadas por el mismo V8 biturbo de 5.0 litros capaz de producir 1.280 CV con gasolina o 1.600 CV con E85. Toda esa energía se envía al tren trasero con la ayuda de una caja de cambios automática LST de 9 velocidades.













