Mazda CX-50: diferente, atrevida, un vehículo que por fin llega a México, se trata de un SUV que se ubica entre CX-5 y CX-9 –ahora CX-90– y tocó probarla en un ambiente muy diferente, situaciones extremas (nieve), mucha carretera y ciudad.

CX-50 comparte plataforma –séptima generación– con CX-30, Mazda 3 y mide 4,7 metros de largo, 1,9 de ancho y 1,8 de alto, el paso por la báscula da 1,760 kg y la capacidad en la cajuela es de 880 litros.

El Diseño
Presume un exterior ganador, lleno de detalles, una parrilla más pequeña en dimensiones pero sin perder la identidad de Mazda, las luces son ligeramente más angostas pero se integran muy bien con la parrilla, dándole forma a una cara robusta, a esto agregar los detalles en la zona baja. Cabe destacar que la suspensión está ligeramente más alta, esto en conjunto con la silueta, la hacen ver mucho más capaz en cuanto a capacidades Offroad.

Por dentro y como ya es común en Mazda, la calidad de armado y materiales resulta ser uno de los mejores puntos de esta Mazda CX-50, lo que se respira dentro es muy agradable, postura de manejo y ergonomías, bastante buenas en este SUV.

Sin embargo encontré un par de detalles que en lo personal me parecen inadecuados para el nivel de vehículo, la engorrosa pieza negro brillante en la consola central así como una ventila del a/c frente al copiloto. Estos dos detalles no son de mi agrado en un interior que ofrece una nueva arquitectura –tablero–, Mazda deja ver un poco el futuro de sus interiores con esta CX-50 y CX-90 que pudimos conocer en Los Ángeles hace apenas un mes.

Por otro lado, el confort es uno de sus puntos fuertes, buena postura de manejo, ergonomía y todo esto acompañado de una calidad de materiales destacable –algo de lo que Mazda sabe y hace muy bien–, arquitectura, detalles y confort, en definitiva un punto a favor en el habitáculo de esta Mazda CX-50.

El Manejo
Ruta por caminos en excelentes condiciones, ciudad y carretera, pero unos pocos kilómetros con hielo y nieve con esta Mazda CX-50 disfrutamos cada kilómetro y es que desde la postura de manejo, hasta la suspensión y tracción, todo funciona y se comporta muy bien, sea cual sea la situación o el camino.

La incorporación del “twin Turbo” hace que la respuesta mejore de manera significativa, este SUV ofrece un mejor equilibrio en diferentes situaciones.

Lo que destaco de esta Mazda CX-50 es la excelente respuesta del motor, el bloque es un 4 cilindros de 2.5 litros turbo –Twin Scroll– desarrolla 228 hp y 310 lb, una de las ventajas es que el turbo ahora ofrece un desempeño destacable, la reacción es pronta y entrega mayor potencia a bajas y altas, por este detalle, me parece que será una de las mejores opciones del segmento.





















