Desde hace tiempo existe el principio básico de derecho ambiental “Quien contamina paga”; uno de los principios rectores transversales del derecho ambiental y se aplica en varias parte del mundo.
China, al emitir el 30% de los gases contaminantes en el mundo, es uno de los países que más preocupa temas de contaminación, por lo que hace unas semanas presentó el mercado del carbono, también conocido como pagar por contaminar y así, reducir su huella de carbono.
Este sistema pone precio a las emisiones de carbono. Las autoridades de cada provincia fijan cuotas para las centrales térmicas.
Además, las empresas pueden comprar derechos de contaminación a otras con menor huella de carbono; es decir, si una se pasa podría pagar para estar al límite.

La primera fase del mercado del carbono abarca al sector eléctrico e implica 2,225 productos en todo el país, los responsables de 4 mil millones de toneladas de carbón. Durante los primeros día de actividad, se sabe que una empresa pago más de 28 millones de pesos.
Para el próximo año, los fabricantes de cemento y algunos productores de aluminio así como la aeronáutica, petroquímica o papel se añadirán a la lista.
El presidente Xi Jinping está buscando que los mercados financieros ayuden a China a impulsar sus emisiones máximas para 2030, y alcanzar la neutralidad de carbono para 2060. Una tarea complicada en una nación que depende mucho de los combustibles fósiles.
Será una tarea complicada pero la nación podría hacer ajustes para que las empresas responsables de los 4 mil millones de toneladas de carbón puedan hacer cambios en sus operaciones y cumplir el objetivo.





