Mazda-Go
En 1931 sale a la venta un vehículo de tres ruedas con este nombre. Debido a que esta motocicleta contaba con una especie de batea, tuvo un gran éxito, ya que no solo servía para la movilidad de las personas, sino también era capaz de transportar artículos.
Si bien la Segunda Guerra Mundial hizo que la producción de esta moto se suspendiera, al poco tiempo la fábrica situada en Hiroshima, retomó sus labores para continuar ofreciendo esta clase de vehículo. Sin duda este modelo ayudó a que la compañía se establecía como una de las más importantes de japón en la década de 1950.
Mazda R360
Se trata del primer vehículo de cuatro ruedas; un auto para cuatro pasajeros que, si bien no era un pionero, rápidamente se convirtió en todo un éxito dentro del mercado japonés por su tamaño (3 metros de longitud), eficiencia (32 km/l), diseño, desempeño (16 caballos de fuerza) y precio accesible.
Mazda Cosmo Sport 110S
Después del éxito de este automóvil que marcó la incursión de Mazda al mercado de vehículos para pasajeros, salieron a la venta otra serie de modelos en los años subsecuentes, sin embargo, ninguno tenía un estilo deportivo, hasta la llegada del Cosmo Sport 110S en 1967.
Dotado de un diseño sumamente atractivo, este deportivo de Mazda no solo ofrecía deportividad en su imagen, sino también en su desempeño. Gracias a un motor rotativo (algo único en la industria) con 110 caballos de fuerza, podía alcanzar una velocidad máxima de 185 km/h y el cuarto de milla (400 metros) en solo 16.3 segundos. En el año siguiente, la potencia se actualizó a 128 caballos de fuerza, la velocidad máxima a 200 km/h, y el cuarto de milla a 15.8 segundos.
Mazda RX-7
Bajo la misma fórmula de emplear un motor rotativo, en 1978, Mazda presentó un modelo con esa filosofía de deportividad, se trataba del RX-7. Además de destacar por su diseño -era el único automóvil japonés en ese momento que tenía faros desplegables, lo que redujo la resistencia del aire-, ofrecía un desempeño superior.
Gracias a su ligereza, los 130 hp eran más que suficientes para mover con gran agilidad al vehículo. Prueba de ello era la velocidad máxima de 180 km/h y la capacidad de aceleración que fue mejorada constantemente.
Mazda MX-5
Ante ese enfoque de ofrecer automóviles con un estilo y desempeño deportivo, pero a la vez con una gran eficiencia y precio accesible, Mazda decidió incursionar en el segmento de los automóviles convertibles y en 1989 presentó al mundo su auto estrella.
Debido a que ningún auto convertible que existía en la época tenía las cualidades de este modelo, que también se le conoce como Miata, se vendió de una manera exitosa que ni Mazda imaginó. Una prueba fehaciente de la popularidad de este biplaza es que tiene el título del convertible más vendido en el mundo, al superar más de un millón de unidades y sumar cuatro generaciones.










