Sin duda existieron muchos desarrollos que cambiaron el mundo automotriz, pero hay uno, quizá el más importante, que permitió el auge del automóvil.
Fue nada más y nada menos que el primer motor de gasolina desarrollado por Karl Benz. Se trataba de un monocilindro de dos tiempos que funcionó por primera vez en la víspera de Año Nuevo de 1879. Benz tuvo tanto éxito comercial con este motor que pudo dedicar más tiempo a crear un automóvil propulsado por un motor de gasolina.

Para implementar dicho desarrollo en un automóvil, Carl Benz fabricó un motor de cuatro tiempos. Este pequeño propulsor de un cilindro y 0.75 CV incluía una admisión automática, una válvula de escape controlada, un encendido por vibrador eléctrico de alto voltaje con bujía y una refrigeración por evaporación de agua y termosifón.
El 29 de enero de 1886, Karl Benz solicitó una patente para su “vehículo impulsado por un motor de gasolina”. La patente número 37435 puede considerarse como el certificado de nacimiento del automóvil. Pero sería su esposa Bertha Benz, quien unos meses más tarde demostraría que la invención de Karl Benz, el automóvil, era viable; ya que se atrevió a viajar con el auto y demostrar que era factible transportarse en él.






